6. HÉROES

Recuerdo mi  barrio
lleno de caballo y kadetts robaos,
lleno de yonkis
que entraban flacos al talego
y salían cuadraos.

Recuerdo mi barrio
repleto de sida y madres llorando,
repleto de atracos
con amor de madre escrito
y corriendo en los brazos.

En los descampaos
las chutonas chutaban más fuerte
que nuestras canillas,
y allí el que no volaba corría
perseguío por la policía.

Y mi barrio se llama del Cristo,
que en vez de cruz y candelas
hubo un tiempo en el que tuvo
las venas llenas de carreras.

Recuerdo mi barrio
repleto de cante de hijos de emigrantes,
repleto de chichos,
toretes, vaquillas, pirris,
jaros y calis.

Recuerdo mi barrio
lleno de esperanza y curas legales,
lleno de lucha en la calle
contra los camellos
que ensucian la sangre.

Pero la muerte vivía
escondida en esquinas
vendiendo su potro,
vestida de corte de mierda
o de sobredosis, saciaba los monos.

Y mi barrio se llama del Cristo,
que en vez de cruz y candelas
hubo un tiempo en el que tuvo
las venas llenas de carreras.

Y ahora que todo ha pasado
se me llenan los ojos de canciones
las entrañas de recuerdos
por tanto inocente muerto.       

Y ahora que todo ha pasado
se me llenan los ojos de canciones
las entrañas de quejíos
por tantas madres sin hijos.

Hubo un tiempo en el que hubo
muchos héroes y heroínas,
hubo un tiempo en el que hubo
muchos héroes y heroína.